Curiosidades e Historia de Gilena.
La Venta: donde el tiempo se detuvo para siempre.
En tiempos antiguos, cuando los caminos reales eran arterias vivas que conectaban pueblos y esperanzas, las Ventas o Mesones surgían como oasis de descanso.Junto a la antigua Cañada Real Sevilla-Granada, en su paso por el término de Gilena, se alza —aunque vencida por los años— la silueta de un caserío que hoy yace en ruina total.
Pero hubo un tiempo, ya muy lejano, en que sus muros ofrecían cobijo a los viajeros, descanso al cuerpo y alivio al alma. Era “La Venta”, ese rincón entrañable donde se reponían fuerzas y se compartían historias antes de continuar el camino.
Más que un refugio, fue también molino harinero, construido en los tiempos del al-Andalus, cuando la sabiduría del agua y la piedra se unían para transformar el trigo en harina. Las muelas giraban con la fuerza serena del “Arroyo del Ojo de Gilena”, y en su rumor parecía latir el corazón de todo un pueblo.
Aún guardo en mi memoria, como un tesoro, aquellos días de infancia en los que llevábamos el trigo en un costal, y Luis, el molinero, con manos curtidas y mirada noble, lo convertía en harina. Con ella, en casa se amasaba el pan de cada día y aquellos mantecados por la navidad que perfumaban la casa con amor y tradición, tan exquisitos como sencillos, y que sabían a hogar, a raíces, a familia y a tiempo compartido.
“La Venta” no fue solo un lugar. Fue un testigo silencioso de vidas humildes, de pasos cansados, de sueños que cruzaban caminos, …. de moliendas.
Hoy, aunque sus piedras callen, su recuerdo sigue vivo en quienes la conocimos. Porque hay rincones que, aunque el tiempo los borre, permanecen intactos en el alma.
Gilena, 25 Octubre 2025.


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